Mary Simón,
Las preguntas han sido individualmente expuestas por la República Checa, Latvia, Liechtenstein, Países Bajos, Suecia y el Reino Unido.


A escasas dos semanas del devastador terremoto que ha causado la muerte de al menos 200 mil personas, la tierra ha vuelto a temblar en Haití, para alejar las esperanzas de alivio de una población que la naturaleza ha forzado a sobrevivir en manos de la comunidad internacional.Se calcula que habrán hasta 3 millones de damnificados. Haití, uno de los países más pobres del planeta no cesa de sufrir catástrofes naturales.
Mary Simón, Ginebra.
Un terremoto con magnitud de 7,0 grados en la escala Richter ha causado la muerte a por lo menos 100.000 personas y ha destrozado una buena parte de la isla, en particular Puerto Príncipe, la capital del país.
El seismo del martes 12 de enero ha sido el más fuerte registrado en el territorio haitiano desde 1770. Estuvo seguido de 13 fuertes réplicas, dos de las cuales de 5,9 y 5,5, que estremecieron la vecina República Dominicana y alcanzaron la cercana parte oriental de la isla de Cuba.
El movimiento telúrico causó el hundimiento de la sede de la ONU en Haití, con más de un centenar de personas en el interior, asi como el Palacio Presidencial.
Y es que las desgracias naturales no dejan de ensañarse con la ya atormentada población. El pasado año también este pequeño país del Caribe sufrió enormes desgastes por el paso de huracanes. Y dos años antes, en 2008, cuatro fuertes huracanes dejaron un saldo de 800 muertos y un millón de siniestrados.
Tras las sacudidas del martes, miles de personas deambulan por las calles de Puerto Príncipe, temerosas de que haya nuevas réplicas, pero también en busca de agua y alimentos.
Según expertos, una parte de la corteza terrestre se ha fracturado, lo que podría conducir a la ruptura de otro tramo y causar un sismo todavía de mayor envergadura en los próximos años.
La tragedia podría afectar la vida de entre tres y nueve millones de los habitantes con que cuenta la isla, según las primeras valoraciones difundidas en Ginebra por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
No obstante, estas cifras podrían variar a medida que se puedan realizar las labores de levantamiento de escombros y rescate de sobrevivientes, en una ciudad prácticamente arrasada.
Según informaciones de las agencias humanitarias, sólo hay agua para unas tres mil familias para un periodo no mayor de cuatro días, y "en el país solamente se escuchan los gritos y oraciones de los sobrevivientes".
En Ginebra, la portavoz de la oficina humanitaria de la ONU, Elisabeth Byrs, aseguró que la ONU se apresta a lograr el restablecimiento de las comunicaciones y a establecer un programa de ayuda de emergencia.
La reacción de los países latinoamericanos vecinos ha sido inmediata. Los primeros ofrecimientos de ayuda surgieron de Brasil, que ya envió 14 toneladas de alimentos, en particular leche en polvo, azúcar, sardinas y carnes frías, México y Venezuela.
Gran Bretaña y Francia han anunciado el envío de equipos de ayuda.
El presidente norteamericano, Barack Obama, afirmó que "las primeros momentos son críticos en este tipo de desastre para salvar vidas y evitar mayores tragedias", y ha prometido una intervención "rápida, coordinada y enérgica".
La administración Obama ha movilizado un amplio dispositivo de socorro, así como ha ordenado que el buque hospital USNS Comfort atraque en la capital de Haití, donde se estima que habrían hasta 45.000 norteamericanos.
Cifra récord de 121 reporteros asesinados. Gestionará la ONG sesión especial Consejo Derechos Humanos.
Mary Simón, Ginebra
2009 ha sido un año negro para los medios de comunicación: 121 periodistas -un promedio de 10 reporteros por mes- fueron asesinados en 25 países por grupos armados, redes criminales, gobiernos y en atentados terroristas.
“La vida de los reporteros está cada vez más en peligro en los lugares envueltos en conflictos”, y ante esta situación “la Campaña Emblema de Prensa (PEC) intentará que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU convoque a una sesión especial a fin de buscar nuevas vías para proteger a los trabajadores de los medios.
Así nos lo ha reiterado la Presidenta de la Campaña Emblema de Prensa, Hedayat Abdel Nabi, a raíz de la presentación del informe anual de esa ONG sobre la situación en 2009.
“Si los periodistas en un momento de solidaridad deciden dejar de escribir, no seguir reportando en situaciones delicadas, entonces quién se ocupará de revelar los sucesos o las atrocidades de los derechos humanos: el campo perderá a un jugador principal “, según ha dicho Abdel Nabi
Asimismo, nos ha explicado cómo durante la matanza perpetrada en Filipinas el pasado año, en que 31 periodistas fueron asesinados, la presidencia de la PEC había seguido por teléfono la situación día y noche. Cada detalle le fue suministrado por el Centro para la Libertad de los Medios, basada en Filipinas.
En su informe, la PEC asegura que el pasado año registró una cifra record de reporteros muertos, lo que representa un alza del 33 por ciento en comparación 2008, año en el que 91 periodistas fueron asesinados.
En ese sentido, el Secretario general de la PEC, Blaise Lempen, ha dicho que un promedio de 10 perodistas fue asesinado durante el pasado año. “Numerosos reporteros fueron secuestrados o han sido forzados al silencio o al exilio, “La impunidad ha sido la regla “, denunció Lempen.
Masacre en Filipinas
El año estuvo marcado por la peor matanza de periodistas de la historia en un solo día. El 23 de noviembre en el sur de Filipinas 31 periodistas fueron ejecutados sumariamente durante un ataque contra una caravana electoral en la sureña provincia filipina de Mindanao.
Filipinas es actualmente el país de mayor peligrosidad para el trabajo de los medios, y junto con México, Somalia, Pakistán, Rusia y el Iraq, concentran los dos tercios de las víctimas mortales contabilizadas por la PEC en 2009.
Cabe precisar que en total 38 reporteros perecieron en Filipinas en ese año, el balance más pesado en un solo país después del Iraq de los años 2003 a 2007.
México, Somalia y otros países
La ONG aseguró que no han observado mejoría alguna en México, el segundo país de mayor peligrosidad, con 13 periodistas asesinados en 12 meses, víctimas de la lucha entre las redes de traficantes de droga y las autoridades locales.
En Somalia, los reporteros son objeto de secuestros de larga duración, víctimas de milicias islámicas, de balas perdidas y de atentados terroristas.
En el noroeste de Pakistán ocho reporteros perdieron la vida como consecuencia de los choques armados entre grupos islamistas radicales y el ejercito gubernamental, mientras que los conflictos en la región del Cáucaso provocaron siete víctimas mortales entre los medios.
Desde la guerra en el Iraq, este país se ha mantenido entre los de mayor riesgo para los reporteros, aún cuando la PEC indica que se observa “una lenta mejoría” en relación con el período de 2003 a 2007.
La lista negra de alta peligrosidad incluye ahora en el onceno lugar a Kirguizistán, donde los disidentes son objeto de una represión sistemática.
“La libertad de expresión rara vez ha sido tan amenazada en razón de conflictos recurrentes, por la escalada del terrorismo ciego, por el desprecio a la vida de civiles y de la radicalización de grupos armados y criminales”, denunció asimismo Lempen.
La ONG con sede en Ginebra fue creada en 2004. Actualmente, más de 35 asociaciones de un centenar de países se han unido a esta organización, cuya mayor preocupación es parar las crecientes amenazas contra los medios.