Por Mary Simón
Ginebra. – La III Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos, si bien ha producido un interesante documento a favor de la responsabilidad democrática mundial, durante sus deliberaciones ha quedado la huella de las divergentes interpretaciones de los Estados sobre la democracia, un ejercicio harto difícil en un mundo plagado de intereses contrapuestos, crisis política y económica.
La Conferencia se realizó bajo el lema "Los parlamentos en un mundo en crisis: garantizar la responsabilidad democrática mundial para el bien común".
La Declaración Final del encuentro que tuvo lugar en Ginebra entre los días 19 al 21 de julio pasado, bajo los auspicios de la Unión Interparlamentaria*, en sí misma, refleja la dificultad de la ONU en hacer respetar los principios establecidos en su Carta, muy en particular los referidos a los derechos humanos fundamentales.
Ello sin olvidar que entre la dirigencia de determinados parlamentos hay criterios de la caducidad del sistema de Naciones Unidas, o de su máximo órgano rector, el Consejo de Seguridad.
“El crecimiento económico ha quedado mal parado por una crisis económica y financiera mundial. Si la economía parece mostrar algunos signos de recuperación, los problemas estructurales profundamente enraizados se mantienen invariables”, afirma uno de los párrafos de la Declaración de la Conferencia 2010.
La Conferencia se realizó bajo el lema "Los parlamentos en un mundo en crisis: garantizar la responsabilidad democrática mundial para el bien común".
La Declaración Final del encuentro que tuvo lugar en Ginebra entre los días 19 al 21 de julio pasado, bajo los auspicios de la Unión Interparlamentaria*, en sí misma, refleja la dificultad de la ONU en hacer respetar los principios establecidos en su Carta, muy en particular los referidos a los derechos humanos fundamentales.
Ello sin olvidar que entre la dirigencia de determinados parlamentos hay criterios de la caducidad del sistema de Naciones Unidas, o de su máximo órgano rector, el Consejo de Seguridad.
“El crecimiento económico ha quedado mal parado por una crisis económica y financiera mundial. Si la economía parece mostrar algunos signos de recuperación, los problemas estructurales profundamente enraizados se mantienen invariables”, afirma uno de los párrafos de la Declaración de la Conferencia 2010.
Pero esto no es todo. Al referirse a la responsabilidad, los dirigentes de los parlamentos, más de 130 países presentes en la cita ginebrina, se reconocieron preocupados de lo que la política podría transformarse en un espacio cerrado, dando poco espacio a las divergentes opiniones y al examen de nuevas orientaciones.
Y seguidamente admiten la fragilidad en el ejercicio de los derechos de los parlamentarios, cuando se pronuncian por esforzarse para que los derechos de todos los parlamentarios sean garantizados. De tal manera que los parlamentarios puedan tener libertad de expresarse sin temer al acoso o a las sanciones.
Derechos humanos de los parlamentarios
Estas reflexiones son bien oportunas en momentos en que en 21 países, los derechos fundamentales de los parlamentarios han sido violados. A ello se refirió la senadora mexicana Rosario Green Macías, cuando estrenó su cargo de presidenta del Comité de Derechos Humanos de la UIP, justo en las vísperas de la III Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos.
Integrado por siete parlamentarios de diferentes regiones del mundo, ese Comité tiene la responsabilidad de analizar quejas relacionadas con los obstáculos que confronta el libre ejercicio de la responsabilidad de analizar quejas relacionadas con los obstáculos que confrontade las y los legisladores adscriptos a la UIP.
En rueda de prensa en la calvinista Ginebra, Green denunció la falta de avances en materia de derechos humanos y pidió a los gobiernos de 21 países que resuelvan abusos graves a los derechos y humanos –incluido el asesinato-- de algunos parlamentarios. Y en ese sentido, no escatimó el revelar los nombres de los países donde 122 legisladores son víctimas de violaciones a sus derechos fundamentales.
Los países con denuncias de graves violaciones son: Afganistán, Bangladesh, Bielorrusia, Burundi, Camboya, Colombia, Ecuador, Eritrea, Federación de Rusia, Irak, Líbano, Madagascar, Malasia, Mongolia, Myanmar, Palestina (ocupada por Israel), Filipinas, Randa, Sri Lanka, Turquía y Zimbabwe.
Según la Senadora mexicana, urge seguir impulsando el pleno respeto de los derechos humanos de los parlamentarios en aquellos países donde sus libertades son coartadas o sus actividades políticas les acarrean perjuicios injustificados.
Lo que piensa el Secretario General de la ONU
Ban Kee Moon aprovechó la tribuna de la cita parlamentaria para instar a los presidentes de los Parlamentos a evitar la proliferación del armamento nuclear, y puso énfasis en que los parlamentos y la sociedad civil en su conjunto “sigan manteniendo la presión por el cambio”.
El secretario general de Naciones Unidas está convencido de que la paz y la seguridad, el cambio climático y los derechos humanos, unidos al bienestar de las familias y las sociedades son asuntos de extrema importancia, por lo que exhortó a los presidentes de los Parlamentos a un mayor compromiso, toda vez que –dijo- “son la espina dorsal de la democracia”… y los diputados “la voz del pueblo”.
En medios cercanos a la Conferencia, el llamado hecho por Ban en relación con evitar la proliferación de las armas nucleares, fue visto como una acotación sin nombre que muy bien podía referirse a países como Corea del Norte e Irán, empeñados en llevar adelante sus respectivos programas nucleares, y además en vías de estrechar la colaboración en este terreno.
El secretario general de la ONU dijo reconocer algunos avances en la ruta hacia el desarme nuclear, como el reciente tratado SART entre Estados Unidos y la Federación de Rusia, la cumbre de Washington, sin dejar de insistir en la necesidad de revitalizar una Conferencia, la de Desarme, que parece más un foro de posiciones que de negociaciones.
Sin embargo, es, precisamente en esa Conferencia donde urge avanzar en la ratificación del tratado de prohibición de armas nucleares, un compromiso que tiene muchas aristas, de una parte los países potentados de ese tipo de armamentos, de otro, los del Tercer Mundo, que no quieren ceder en algunos principios que consideran básicos, como las llamadas garantías negativas, el mecanismo de inspección, entre otros.
El esquema cubano
Llamó la atención la intervención del presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón de Quesada, pidiendo a la comunidad internacional que “cesen el hostigamiento y las amenazas contra Irán”, pasando por alto que desde hace algún tiempo las autoridades iraníes han hecho caso omiso a las exigencias de la ONU de que cese su programa nuclear.
Más aún, las más recientes denuncias de una estrecha colaboración en esta esfera entre los gobiernos de Teherán y Pyonyang, una cooperación que algunos medios, sobre todo británicos, han visto como previa a una prueba nuclear con científicos de ambos países.
Desde luego que el discurso aleccionador cubano no podía faltar. Alarcón instó a los participantes a que “democraticen sus relaciones con otros países”….y arremetió una vez más contra el Consejo de Seguridad y contra Estados Unidos, dos elementos clave en su discurso, en el que después de exponer sus enfoques hubo de admitir que “no nos queda otra alternativa que la democracia”…
En su opinión, el Consejo de Seguridad solo sirve para aprobar guerras y perpetuar la hegemonía capitalista… Asimismo, pidió a los parlamentarios presentes que “se preocupen por abrir puertas y ventanas, por tratar de que todo el mundo legisle”…. Ahora habría que imaginar que esto no se vincula con aquel viejo proverbio que reza “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”….
Un elemento importante a no pasar por alto fueron las declaraciones de Ban Kee Moon, sobre la reciente liberación de prisioneros de conciencia de Cuba. Ban en un intercambio con la prensa en el ginebrino Palacio, calificó esas medidas de "muy alentadoras", e instó al Gobierno al gobierno de La Habana a "continuar con las medidas reconciliadoras, aplicar la legalidad y respetar los derechos humanos, que –subrayó- son valores fundamentales de la Carta de Naciones Unidas”
Los objetivos del Milenio
Uno de los objetivos centrales estuvo ligado a la evolución de los objetivos del milenio para el desarrollo, la definición de las normas mundiales para los Parlamentos Democráticos y el Refuerzo de la Unión Interparlamentaria y de sus relaciones con la ONU.
La III Conferencia Mundial de presidentes de Parlamentos analizó detenidamente la evolución de las relaciones de la UIP con la ONU. En la Declaración final adoptada, se pone énfasis en el hecho de que en los últimos años “nuestros parlamentos se han beneficiado de la toma de conciencia, en el seno de las Naciones Unidas, del papel crucial que representan en la aplicación de una base legislativa propicia al desarrollo y en el reforzamiento del estado de derecho, reconocido como una condición indispensable al desarrollo”.
El encuentro, tras mucho debatir ha respaldado los Objetivos del Milenio, y sus 21 objetivos concretos. Sin embargo, han dejado claro los enormes esfuerzos que deberán hacerse para alcanzar esas metas, ya que « si la reciente evolución se confirma, se corre el riesgo de que no puedan alcanzarse un número alarmante de esos objetivos”.
La opinión expresada en la Declaración en el fondo emplaza a los gobiernos, sobre todo los de países industrializados, a honorar sus compromisos de financiar las actividades programadas en los objetivos del Milenio, independientemente de las dificultades engendradas por la crisis financiera y económica.
Cabe recordar al respecto, que desde hace cinco años las diferentes asambleas de la UIP han alentado a los parlamentos de los países desarrollados a que pidan a sus gobiernos cumplir el compromiso de asignar el 0,7% de su PIB a la ayuda oficial al desarrollo, tal como fue aprobado en la Declaración del Milenio (2000) y el Consenso de Monterrey (2002).
También es a tomar en cuenta que la propia UIP ha exhortado a los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), a que respalden en particular el objetivo 8 de las metas de desarrollo del Milenio, o sea, el establecimiento de una alianza mundial para el desarrollo.
En definitva, tal como ha quedado plasmado en la Declaración Final, los presidentes de Parlamento terminaron el 21 de julio de 2010 sus debates con un sentido de optimismo cauteloso.
Tal vez con el espíritu de que por encima de todas las divergencias y de las crisis de proporciones sin precedentes que están azotando al mundo, todavía hay tiempo para alcanzar los Objetivos del Milenio para el 2015, como se ha propuesto la ONU. Sólo que hace mucha falta una gran dosis de voluntad política.
(*) - La UIP fue fundada en 1889 en Ginebra, Suiza, y es por derecho propio la decana de las organizaciones políticas internacionales.

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