Ministra de Finanzas: entre sonrisas y transparencias
Mary Simón, en Ginebra
La ministra de Finanzas del Ecuador, María Elisa Viteri, se declaró "feliz" y dijo “tengo una sonrisa en la cara”, al comentar la evolución del proceso de negociaciones en curso para la recompra de la deuda comercial en moratoria de su país, valorada en unos 4.000 millones de dólares.
En Ginebra, ante un grupo de periodistas acreditados en la sede europea de la ONU, Viteri se mostró satisfecha de la forma como se ha desarrollado ese proceso, a sólo dos días de haberse terminado el último plazo dado a los tenedores de Bonos 2012 y 2030 (así denominados por la fecha de vencimiento de dichos bonos) para que aceptaran o rechazaran la oferta del gobierno de adquirirlos a un precio determinado de 0.35 centavos de dólar por bono.
En términos exactos, el total de la deuda que se intenta saldar es de 3.210 millones de dólares, repartidos en 2.700 millones por los Bonos 2030 y 510 millones por los 2012, que eran los llamados bonos globales que estaban en el mercado y que según el gobierno de Correa fueron emitidos en condiciones ilegítimas.
"El proceso de negociación en curso está enmarcado en tratar de dar una solución definitiva al endeudamiento del país. No queríamos una deuda que tenga el mismo resultado de negociaciones anteriores, porque lo que se hizo fue simplemente reestructurar y cambios de papeles, muchas veces en condiciones perjudiciales para el país", afirmó Viteri.
La estrategia negociadora asumida por las autoridades ecuatorianas se basa en la auditoría llevada a cabo durante 14 meses por la Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público (CAIC), la cual encontró indicios de “ilegalidad, abusos e ilegitimidad” en el endeudamiento.
En su contacto con la prensa, la ministra Viteli desestimó avanzar cifras de cuánto pagará el Gobierno del presidente Rafael Correa por la recompra, pero insistió en que el método empleado ha sido muy transparente y que el resultado final de la subasta será dado a conocer en breve, el próximo 12 de junio.
Para esa fecha está previsto el cierre del proceso iniciado el 20 de abril pasado, cuando el gobierno ecuatoriano lanzo una iniciativa que se conoce como “subasta holandesa modificada”.
En síntesis, el proceso se realizó bajo el siguiente patrón: el 20 de abril se lanzó ese proceso se inicio con el lanzamiento de un precio piso que era de 0,30 centavos de dólar el bono, luego se abrió la subasta hasta el 15 de mayo. Durante ese periodo los asesores financieros recibieron por parte de algunos tenedores de bonos la inquietud de que en determinado momento, si el día 26 mayo que era la fecha en que el Ecuador tenía que publicar el precio definitivo estuviera por encima de ese precio, que se les permitiera hacer una revisión de su oferta para ver si se acogían al precio máximo.
Entre el 20 de abril y el 15 de mayo se recibieron las ofertas de los tenedores, que fueron analizadas hasta el mismo 26 de mayo. Ese día, la ministra emitió un comunicado en el que se explicaba que se aceptaban todas las ofertas hasta 0,35 centavos de dólar o por debajo, pero que todas iban a ser reconocidas a ese precio, con el objetivo de retirar la mayor cantidad posible de bonos del mercado.
En cuanto a los Bonos 2015, la ministra dijo que se estaban pagando toda vez que fueron emitidos por decisión soberana del Gobierno de la época.
La ministra ha expresado su convicción de que todo este proceso de esta recompra de la deuda en moratoria “lejos de dañar la imagen del Ecuador, la fortalece pues se ha estado realizando mediante un proceso transparente”, que podría, incluso, servir de patrón a otros países de la región con situaciones similares.
Le preguntamos a la titular ecuatoriana de Finanzas acerca del vínculo exacto entre esta cuestión de la recompra de la deuda y los derechos humanos. Al respecto, explresó que a partir de la auditoría ya mencionada se llegó a la conclusión de que había diversos aspectos que tenían que ver con la ilegalidad e ilegitimidad de procesos anteriores, porque en lugar de disminuir la deuda, ésta aumentaba y el país se veía forzado a desviar recursos para pagar sus intereses.
Según sus explicaciones, con anterioridad a este proceso, lo que se había hecho era restar las posibilidades de desarrollo y de inversión en el desarrollo humano y en lo que corresponde como un derecho de cada ciudadano del país por tener que distraer recursos hacia una deuda que había sido por demás recompensada ya.
“Tenga en cuenta –dijo- que la relación que sacamos fue que en algún momento se estableció prestamos mil, pagamos siete mil y todavía seguimos con un endeudamiento cada vez mayor. Eso lo que hacía es que sencilla y llanamente tuviéramos que desviar nuestros recursos que estaban destinados para el desarrollo y para el crecimiento económico hacia una recompensa de la deuda y ese es el vinculo fundamental que tiene con los derechos humanos”.
María Elsa Vitori defendió el que las medidas adoptadas van en “línea con la búsqueda de justicia económica” y que "aspiran a que tengan influencia hacia una nueva arquitectura financiera a nivel mundial".
La ministra ecuatoriana de Finanzas participó esta semana en varias reuniones destinadas a analizar la conexión estrecha que puede existir entre deuda externa y derechos humanos, en particular la discusión del informe presentado por el relator para ese tema del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cuya XI sesión se desarrolla desde el 2 de junio.
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